Sinopsis Paraiso Infernal


Esta es una de las primeras entradas del blog porque corresponde a mi primer libro, y me gustaría que lo conocieran. XD

Sinopsis:

Una horda de criaturas provenientes del infierno pretende ingresar a la tierra y devorar a los seres humanos, y sólo una chica de dieciséis años llamada Karin, será capaz de hacer algo para evitarlo. En su interior está la clave, la entrada al mundo terrenal… pero no será fácil hacer frente a los demonios, y sólo con la ayuda del arcángel Miguel y su ejército celestial, podrá evitar el futuro desastre.

La historia se complica cuando los sentimientos de Karin se ven dominados por la enardecida atracción que Miguel provoca en ella, y que, sin saberlo, ella provoca en Astaroth, el duque del infierno. La guerra está a punto de estallar, ¿qué le deparará el destino a Karin y a la humanidad?, ¿podrá dejar a un lado su rica vida emocional para concentrarse en vencer al ejército infernal?

Ficha técnica:
Titulo original: Paraiso Infernal.
Año de publicación: 2010.
Editorial: Editora Digital.
Número de Páginas: 500

Fragmento de una balada. (Elizabeth Eleanor Siddal)


Muchas millas sobre el campo y el mar
Hasta que mi amor pudo retornar,
De sus palabras no tengo recuerdos,
Sólo el de los árboles y el gemido del viento.

Y arribó listo para tomar sin daño
La cruz que he cargado por años,
Pero las palabras llegaron lentas
De aquellos fríos y mudos labios.

¿Cómo sonaban mis palabras lentas y plenas,
En aquel gran corazón que me amó en la pena,
Venido a salvarme del odio y el dolor
Y a confortarme con su delicado amor?

Sentí al viento golpeando frío, gélido,
Y a la bruma roja acariciar la puerta;
Sentí que el hechizo que sostenía mi aliento
Se quebraba, viviendo siempre muerta.

Elizabeth Eleanor Siddal

Cuando en la Noche. (Gustavo Adolfo Becker).


Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
¡diera, alma mía,
cuanto poseo,
la luz, el aire
y el pensamiento!

Cuando se clavan tus ojos
en un invisible objeto
y tus labios ilumina
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
¡diera, alma mía,
cuanto deseo,
la fama, el oro,
la gloria, el genio!

Cuando enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento,
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre sus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos,
diera, alma mía,
por cuanto espero,
la fe, el espíritu,
la tierra, el cielo.

Gustavo Adolfo Becquer.

A la espera de la oscuridad. (Alejandra Pizarnick)


Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos

Alejandra Pizarnick